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Florenci

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Review for Red De Apoyo Inc, Hampton, NJ, USA

Rating: 5 stars  

hola, buenas noches.
conocía a Myrna debido a mi desesperación por encontrar una ayuda para poder sacar de una secta a mi novia R. Llevaba más de dos años haciendo cursos, cada vez más especializados, y caros, en Florida, en la organización Avatar. Ella pensaba que era una preparación para ayudar a las personas con sus problemas, con las desgracias de sus vidas. R. era periodista, filóloga, traductora intérprete y había trabajado en medios de comunicación, televisión, radio y en empresas del sector turístico. Sus estudios y currículum eran excelentes. Su capacidad de trabajo e inteligencia, enormes. Pero mayor era su interés en ayudar a las personas. Por eso creo que cayó allí. Ella pensaba que sus, también, estudios de coaching, se reforzaban por esa supuesta técnica que allí aprendía y practicaba. Pero yo, que convivía con ella, percibía una cerrazón cada vez mayor, día tras días, semana tras semana, mes tras mes. Y una fe loca en el sistema, en la organización. Tal es así, que consiguió que su madre fuera a uno de los cursos. Desde España a Florida con la cantidad de gastos que eso suponía, más los gastos en los que, ambos, habíamos invertido en sus varios cursos. Me convenció a mí, también, para ir con su madre y asistir, de primera mano, para ver en lo que estaba metida. Y fuimos. Desde el primer momento percibí que la organización era cerrada, que, a pesar de la aparente, y excesiva, amabilidad y apertura, todos los ejercicios, libros, sistemas, repeticiones, memorizaciones, especies de mantras, estaban controladísimos, y no podías sacarlos del lugar, aquellos hall de un hotel en Florida donde cientos de personas venidas de todo el mundo, repetían, hora tras horas, unos ejercicios diversos, llevados por distintos miembros de la organización. los días pasaban e iba percibiendo lo peligroso del "adoctrinamiento y adiestramiento", al que las mentes estaban siendo llevadas. El creador, el presidente director, ni estaba presente. Unos vídeos, en apariencia, inofensivos y espontáneos, inundaban las salas cada tres o cuatro horas. Y vuelta a practicar y practicar el sistema para tatuarlo bien en la mente. Sistema que prometía el camino a la resolución de todos los problemas, económicos, sociales, filosóficos, y que una vez aprendido, y pasados los exámenes, también prometía, futura retribución, adiestrando y adoctrinando, a la vez, a nuevos individuos captados. Fue muy frustrante el ver cómo tu novia, tannnnn inteligente, estaba siendo captada, era presa de una idea -que, con el tiempo supe, era una variación de la técnica que utilizan en la Cienciología- tan naiv, tan estúpida, tan poco crítica con todo, tan absurda, tan llena de marketing y de trampas. Mi pasado como actor, mi preparación como realizador, mis lecturas, mi capacidad de observación y mi sentido crítico, me ayudaron, desde el primer momento, creo, a ponerme en guardia de donde se estaba metiendo mi pareja. Gracias a Myrna y a su paciencia, su cariño, su fe inquebrantable, y a cierta gracia del destino, Rebeca, poco a poco, pudo ir reflexionando y percibiendo, que quizá podía estar equivocada. Tras la vuelta de Florida a Madrid, nos separamos. Era lógico. Ella pensaba que yo era un estúpido fanfarrón descreído que sólo quería apartarle de su camino, de su visión. Y esto lo hizo todo más duro. Fueron meses. No deseaba volver con ella. Lo que deseaba era que ella volviera con ella misma. Fue un acto de amor, sin interés personal, lo creáis o no. Y más por parte de Myrna, que no me conocía de nada y que se desvelaba por sacar tiempo y conseguir, vía Skype, hablar conmigo durante horas, recabando información, repartiendo sonrisas y esperanza, poniendo las cosas en su sitio, lugar, gravedad. No debió ser fácil para ella. R. estaba muy inmersa, había invertido mucho tiempo de su vida, dinero, ilusión, planes. Era una batalla casi perdida. Pero la preparación de Myrna, su manera especial de enfocar el asunto, de dirigirse a ella, de tratarla, su inmenso amor a la causa, fue la victoria final. La recuperación de R. el reconocimiento final de donde estaba metida, del dolor causado y causante, no fue fácil. Pero R. volvió a su vida. Gracias a Myrna, a quién, siempre siempre, le estaré profundamente agradecido. Y sé que no soy el único. Un abrazo fuerte desde este pequeño país del sur de Europa que no deja de ser otro pueblecito más en este mundo único que es el nuestro, el de todos. Hasta pronto. Rafa.

Role:  Volunteer